Baqueira-Beret (Valle de Arán, Pirineos): Baqueira-Beret no es solo la estación de esquí más grande de España, sino también una de las más prestigiosas de Europa. Ubicada en el Valle de Arán, en los Pirineos catalanes, ofrece más de 160 kilómetros de pistas. Su diversidad de terrenos la hace ideal para todos los niveles de esquiadores. La estación se distingue por su calidad en servicios, incluyendo hoteles de lujo, restaurantes gourmet y escuelas de esquí. Además, ofrece una experiencia cultural única con la influencia de la lengua y cultura aranesa.
Sierra Nevada (Andalucía): La estación de esquí de Sierra Nevada, situada en Andalucía, es conocida por ser la más meridional de Europa. Ofrece más de 100 kilómetros de pistas con una sorprendente variedad de dificultades, aptas tanto para principiantes como para expertos. Lo que la hace única es su cercanía a la costa, permitiendo a los visitantes disfrutar de la nieve y la playa en el mismo día. Además, cuenta con el Parque Nacional de Sierra Nevada, ofreciendo hermosas rutas de senderismo y vistas impresionantes.

Sierra Nevada (Foto: Archivo)
Formigal (Huesca, Pirineos): Formigal, en Huesca, es parte del grupo Aramón y ofrece más de 130 kilómetros de pistas. Es conocida por su ambiente familiar y una amplia gama de actividades tanto para esquiadores como para no esquiadores. Además de sus pistas, Formigal es famosa por su animada vida nocturna y eventos durante la temporada de esquí, como conciertos y festivales.
Candanchú (Huesca, Pirineos): Situada muy cerca de la frontera con Francia, Candanchú es conocida por su impresionante entorno natural y por ser una de las estaciones de esquí más antiguas de España. Es particularmente popular entre los aficionados al esquí de fondo y alpino. La estación ofrece una experiencia más tranquila y centrada en el esquí, ideal para aquellos que buscan escapar de las multitudes y disfrutar de la naturaleza.
La Molina (Girona, Pirineos): La Molina, en los Pirineos catalanes, fue la primera estación de esquí de España y sigue siendo un destino popular. Con un enfoque en la accesibilidad, ofrece una variedad de pistas para todos los niveles, así como opciones para esquiadores con discapacidad. Además de esquí, La Molina tiene actividades como snowboarding, trineos y patinaje sobre hielo. Es especialmente apreciada por las familias gracias a su ambiente relajado y sus numerosas escuelas de esquí para niños. También es conocida por albergar eventos deportivos internacionales, lo que ha ayudado a modernizar sus instalaciones y servicios, haciéndola una opción atractiva tanto para principiantes como para esquiadores experimentados.